56 AÑOS AL SERVICIO EDUCATIVO DE QUIENES MÁS LO NECESITAN

“Hoy después de cincuenta y seis años y con más de 1000 alumnos en sus aulas, la Escuela Milagrosa cuenta con una prodigiosa evolución, que la ha llevado a entregar una educación de calidad inspirados en San Vicente de Paúl y fieles al carisma de las Hijas de la Caridad”

Corría el año 1963 cuando las Hijas de la Caridad sor Genoveva Rivero y sor María del Pilar Gotón , emprendieron la gran tarea de educar en Punta Arenas, respondiendo a las necesidades apremiantes de un grupo de familias migrantes en su mayoría desde la Isla de Chiloé, quienes buscaban albergue en estos campos tan lejanos al centro de la ciudad y donde no existía una escuela cercana al lugar.

Conocida como “El Hogar del Niño”, funcionaba solo con tres modestas salas que dieron inicio al trabajo educativo, que en ese entonces, solo impartía educación para niñas. Ya en el año 1975 se incorporaron los niños y las salas se hacían cada vez más pequeñas. 25 años después de sus inicios se inauguró el gimnasio, sin dudas la escuela estaba creciendo, a tal punto, que en el año 2000 se concretó la construcción de nuevas salas para albergar en esos años a un total de 18 cursos desde kínder hasta octavo básico, para dar respuesta a la población y a los requerimientos del Ministerio de Educación para abordar la jornada escolar completa.

Con el pasar de los años, la escuela ha sido protagonista de una prodigiosa evolución, implementando laboratorios de computación, ciencias, incluso siendo la primera escuela en la ciudad que contó con pizarras digitales interactivas en cada una de las salas de clases. Hoy la escuela cuenta con una matrícula de 1.109 estudiantes distribuidos desde pre kínder a 3° medio y además, el año 2019, se construyó un nuevo pabellón que albergará a la enseñanza media. 

Sin duda alguna, nuestra historia y el trabajo diario nos permite celebrar un año más de vida. Por tal motivo, el miércoles 27 de noviembre se llevaron a cabo 2 actividades para celebrar nuestro aniversario número cincuenta y seis, que tuvo lugar a través de un acto con la participación de todo el alumnado. El acto tuvo como centralidad el origen de nuestro nombre “la medalla milagrosa” y el camino que debió recorrer Santa Catalina Labouré, para llevar a cabo la misión que le entregara la Virgen en su aparición por allá en el año 1830. Más tarde todo el personal que compone nuestra comunidad educativa participó de una Eucaristía celebrada por el P. Pablo Vargas en el Santuario de la Medalla Milagrosa.

Fuente: Área Comunicaciones Escuela La Milagrosa